¿Qué significa el beso de la Virgen?
Durante las apariciones, la Virgen pidió a las niñas que le acercaran objetos religiosos para besarlos. No era un gesto simbólico. Según ellas, cada beso era una bendición destinada a la persona que llevara ese objeto consigo.
Con el tiempo, miles de personas enviaron rosarios, medallas, crucifijos y escapularios para que fueran presentados a la Virgen. Las niñas los recogían, los ofrecían y luego los devolvían a sus dueños.
La Virgen explicó que besaba estos objetos porque deseaba que fueran instrumentos de gracia para quienes los llevaran consigo. No era un gesto para las niñas, sino para el mundo entero. Quería acercar a las almas a Dios, protegerlas en las dificultades y despertar la fe en quienes estaban lejos.
13 de noviembre de 1965
La Virgen dijo que su última aparición, tendría como propósito principal besar objetos religiosos para ser distribuidos después. Esto da muchísimo peso espiritual al gesto.
“A través del beso que doy a estos objetos, mi Hijo realizará prodigios. Distribuidlos a los demás.”
“Quienes los lleven con fe y devoción harán su purgatorio en la tierra.”
Un gesto sencillo, un significado profundo
Las niñas describían que la Virgen tomaba los objetos con delicadeza, los acercaba a sus labios y los devolvía con una sonrisa. A veces, incluso los colocaba en el cuello de las personas presentes.
Para muchos, estos objetos se convirtieron en un recordatorio constante de la presencia maternal de María y de su deseo de acercar a todos a Dios.